Conocer Pez en Familia


Son las 11:00 de la mañana de un domingo invernal de puente, de esos en los que el barrio de Malasaña, tan lleno habitualmente de gente y vida, parece pertenecer a una ciudad deshabitada. Apenás hay coches, ni paseantes, alguna de la fauna urbana exclusiva del barrio, como los Hipster, dormita en sus cuevas como si no quisiera saber nada de la vida al otro lado del portal.

Es el momento ideal para conocer los secretos del barrio, y lo haremos de la mano de la actriz Miriam Cano, guía de la ruta de Carpetania, y no nos ocurre mejor maestra de ceremonias porque no sólo nos contará los misterios que se esconden tras las históricas fachadas del barrio, palacios, conventos y casas solariegas, testigo de muchos de los acontecimientos que están escritos en los libros de texto, sino que conseguirá que los imaginemos, los sintamos, seamos sus protagonistas… de manera que ya nunca miremos a nuestro barrio con nuestros ojos actuales. Hay muchos siglos de vida ya transcurridos en estas calles, leyendas y misterios, antepasados que dejaron su impronta, su energía, la que le da esa idiosincrasia particular al barrio Maravillas.

Miriam nos cita junto a la estatuta en bronce de Julia, portando dos libros y apoyada en el muro lateral del Palacio Bauer, escenario de fiestas, fastuosos bailes y todo tipo de reuniones organizados por la familia de banqueros que le da nombre. La estatuta tiene 12 años de antigüedad, pero cuenta la leyenda que su autor, Antonio Santín, se inspiró en Concepción Arenal, una gallega de Ferrol (con calle también en el barrio) que a mediados del XIX quiso estudiar Derecho y para hacerlo tuvo que hacerse pasar por hombre puesto que en aquel entonces, en la antigua Universidad de Madrid que estaba a la vuelta de la esquina, sólo podían acudir los hombres. El veto a la mujer en las aulas, que hoy nos suena un eco lejano, pasa todavía en muchos lugares del mundo. Y lo pongo de ejemplo para que entendamos el tesón, la valentía y la fortaleza de aquellas mujeres que sólo pedían dignidad y libertad. Como Clara Campomar, que nació y vivió a dos calles de Julia, en Marqués de Santa Ana, y que fue precursora del derecho de la mujer al voto, algo que en la actualidad nos parece tan lógico que ni imaginamos los ataques que padecieron aquellas primeras sufragistas. Así de primeras, iniciamos la ruta sabiendo que, por estas calles vivieron y lucharon mujeres, y también hombres, a quiénes debemos muchos de los derechos que hoy disfrutamos como si siempre hubieran estado ahí.

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Es sólo el inicio de la ruta, dos paradas después comprobaremos que todavía alberga el barrio a mujeres poderosas e influyentes y lo haremos haciendo un divertido test de princesismo junto a la casa de Esperanza Aguirre en la calle Jesús del Valle por la que subiremos hasta toparnos con la calle Escorial donde aprenderemos un conjuro antiguo para deshacerse de los amigos, y sabremos cómo se las gastaban los paisanos de la época.

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Y si de algo puede presumir Malasaña es de haber sido un barrio ligado a los movimientos musicales del momento. Y no sólo hablamos del rock y la movida madrileña. Ya mucho antes, vivió en estas mismas calles, Boccherini, el compositor italiano que inventó el minué, así que toca aprender a bailarlo con las mismas costumbres de la época en una curiosa corrala de la calle Madera (pequeña joyita que apenas se adivina desde fuera) donde vivió el italiano.

Y cuando ya hemos bailado, conjurado, comido chocolate, descubierto oscuras pasiones y leyendas del barrio, nos queda la última parada: el convento de San Plácido, donde participaremos de un exorcismo colectivo.

No se le puede pedir más a una ruta guiada, transitar el barrio participando de sus tradiciones y conociendo sus recónditos secretos. El recorrido, abierto a familias y en el que niños (pero también adultos) gozan de cada actividad, cuenta con la colaboración de la escritora Ana Rosetti, vecina del barrio, que cede uno de sus cuentos -el del pez Nicolás- para que la actriz Miriam Cano nos lleve flotando transportados por su voz a un imposible océano que habita dentro de las calles de este barrio lleno de vida.

En familia, solo, bien o mal acompañado, te recomendamos no perderte esta ruta guiada de Carpetania, busca tu día y reserva que se agotan y no nos extraña.  http://www.carpetaniamadrid.com/